Reflexiones sobre la vida, el universo, y todo lo demás - by Edy

Por la presente…

Domingo, 25 de Noviembre de 2007, 23:25 | Personal

…declaro inaugurado mi primer Blog, chispas.

Vida nueva, blog nuevo. Cuando uno pasa página en una etapa importante de su vida se ve haciendo cosas nuevas, cogiendo costumbres nuevas, sobre todo si superar esa etapa supone atravesar un periodo doloroso. Voy a soltar todo el rollo aquí en el primer artículo para echarlo fuera de una y no tener que volver sobre ello en adelante.

No había llevado reloj de pulsera desde antes de que hubiera teléfonos móviles. De hecho mi último reloj de pulsera era digital con agenda para guardar números de teléfono. Ahora desde hace un mes llevo un nuevo y elegante reloj analógico. Del mismo modo, nunca antes había tenido Blog ni me había planteado tener uno. En esta nueva etapa me veo casi en la necesidad de hacer el Blog, no sólo para publicar cosas para los demás, sino como una especie de herramienta de autodefinición donde expresar todo lo que me define como persona y tener mis pensamientos ordenados y clasificados. Es lo más parecido a una ampliación de memoria. En ciertas etapas de la vida es fácil verse a uno mismo como “difuso” e “indefinido” en cuanto a ideas e ideales propios.

Terminar una relación de varios años siempre es dificil y doloroso. Puede serlo más o menos, pero no existen caminos fáciles. Lo es más aún cuando las razones para dejarlo son tan atípicas que a veces cuesta entenderlas del todo. Y cuesta mucho más aceptarlas. En realidad nunca consigues aceptarlas del todo, pero te escudas en que ya se hizo todo lo posible, que ya está todo hablado, meditado, concluído y finalmente decidido que es la mejor solución. Que no tiene sentido alargarlo más; que de continuar sabemos bien lo que pasaría. A pesar de todo uno sigue sin tenerlo complemamente claro. Pero sabes que era la mejor solución. Quieres creerlo de verdad, porque el dolor sigue ahí y tienes que darle alguna justificación.

He aprendido que una relación necesita que todos los aspectos fundamentales de la misma funcionen. En mayor o menor medida cada aspecto, pero todos son necesarios en la relación. Si un aspecto funciona un poco peor, pues se puede compensar porque los otros funcionan mejor. Pero cuando hay uno o más aspectos fundamentales que no funcionan en absoluto entonces la relación tiene un problema, no importa lo bien que funcionen los demás aspectos. Se puede parchear, sobrellevar o simplemente ignorar. Pero con el tiempo estos aspectos acaban pesando tanto que el esfuerzo de sostener la situación se hace cada vez más agotador, hasta que uno queda exhausto.

Además cada persona es un mundo, y los aspectos que para una son fundamentales para la otra no lo son tanto y viceversa. Si lo que es fundamental para una parte no concuerda con la personalidad de la otra parte, entonces ésta tendrá que hacer un esfuerzo consciente y constante para convivir con el aspecto fundamental de la primera. Y viceversa. El problema se realimenta cuando una parte cree que transmite algo como fundamental, pero la otra no lo percibe así, y por tanto no tiene opción de aceptar ese aspecto como fundamental para la primera, aunque de haberlo percibido adecuadamente lo habría aceptado sin problemas. Y viceversa, nuevamente.

Uno no se da cuenta de estas cosas hasta que ya es demasiado tarde. Es ahora cuando la situación se puede ver con la suficiente perspectiva como para entender cuán enrevesada era la situación, y cómo se había ido liando poco a poco casi desde el principio hasta hacerla tan enmarañada como insostenible. Haber durado cuatro años juntos es en sí todo un logro. Pero nuestra relación de cuatro años llevaba mucho tiempo pidiendo como mínimo una pausa, un receso, un alto en el camino. Supongo que la inercia, la inconsciencia, la cabezonería, o simplemente el hecho de que nos queremos con locura y no podemos pasar el uno sin el otro más de dos días (o una combinación de todo lo anterior) fue lo que nos llevó a este extremo.

De estos cuatro años me quedo con las lecciones aprendidas para el futuro y los buenos momentos vividos. Y hubo muchísimos y muy buenos, desde el mismísimo primer día hasta el último. El querer muchísimo a otra persona y al mismo tiempo saberse querido en igual o mayor medida por esa persona es algo maravilloso. El saber que está ahí, el disfrutar juntos de las cosas… El poder hablar de cualquier tema incluso con puntos de vista y opiniones divergentes… Y el sexo, tremendo, increíble. Nunca imaginé ni en sueños que llegaría a tener las experiencias que he pasado junto a ella. Excepcional. Con todo, me quedo con un buenísimo recuerdo y una gran experiencia para el futuro.

…………………

Lo dejamos por decisión conjunta y de mútuo acuerdo, sin malos rollos, todavía queriéndonos muchísimo y echándonos mucho de menos. A día de hoy llevamos dos meses y medio separados.

  1. 1 comentario

  2. Por Loki | 26 Nov 2007 13:44

    Vaya post para empezar, chico… ¿dónde quedó eso de “queda inaugurado este pantano” o similares?

    Suerte con la catarsis lírica. :D

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